¿Cómo puedo saber si padezco un trastorno de aprendizaje?
Es muy duro que un niño sea consciente de que tiene un problema de aprendizaje. Pero no se lo tiene que guardar para sí mismo. Necesita explicárselo a los demás. Si ese fuera tu caso, deberías empezar por contárselo a tu profesor y a tus padres.
Aunque te dé un poco de vergüenza hablar sobre ello, explícales qué tipo de problemas estás teniendo en la escuela. Tal vez leas el capítulo de un libro para hacer los deberes y no recuerdes nada de lo que acabas de leer. O tal vez, cuando estás en clase, todo el mundo parece seguir el hilo con facilidad, pero tú te quedas estancado y no sabes por qué página van. También es posible que abras un libro para hacer una tarea y no tengas ni idea de por dónde empezar.
Los niños con problemas de aprendizaje también pueden contestar "sí" a muchas de las siguientes preguntas:
- ¿Lo pasas mal en clase?
- ¿Crees que podrías rendir más en el colegio?
- ¿Te cuesta más leer de lo que te debería costar?
- ¿Piensa tu cabeza una cosa pero tu mano escribe algo diferente?
- ¿Tu escritura es lenta y costosa?
- ¿Haces muchas faltas de ortografía y cometes otros errores cuando escribes?
- ¿Estás teniendo problemas en matemáticas?
- ¿Te cuesta mantener tus apuntes, cuadernos y otros documentos organizados? ¿Tiendes a perder o a olvidar cosas?
Pero, aunque contestes "sí" a algunas de estas preguntas, no sabrás con seguridad si tienes un trastorno de aprendizaje hasta que te vea un psicólogo escolar o un especialista en el aprendizaje. Es posible que te hagan tomar algunas pruebas para detectar cualquier trastorno de aprendizaje que podrías tener. Ese profesional también podrá identificar cuáles son tus puntos fuertes, en otras palabras, ¡averiguará en qué eres bueno! Una vez que un psicólogo o un especialista en el aprendizaje averigüe cuál o cuáles son tus problemas de aprendizaje, ambos podrán empezar a trabajar en las soluciones.
Un niño puede trabajar con un tutor o especialista o incluso ir a una clase de educación especial. Pero la mayoría de los niños con trastornos de aprendizaje puede seguir asistiendo a clases ordinarias, sin que haya ningún motivo para que no puedan participar en las actividades académicas y deportivas habituales.
Aunque algunos se avergüencen de tener un problema de aprendizaje, puede ser un alivio para ellos saber, por fin, qué es lo que les está ocurriendo. Entonces, podrán dejar de estar tan preocupados por el colegio, porque empezarán a aprender formas nuevas de aprender. Es posible que el psicólogo o el especialista en aprendizaje te facilite un plan de aprendizaje, y tú podrás ver cuáles son las estrategias que te ayudan a aprender. Estos profesionales también te pueden ofrecer ayuda en tu capacidad para organizarte. Si no te sabes organizar, te costará mucho llevar a cabo las tareas escolares.

